martes, 25 de febrero de 2014

Un día en el PPC

En la sala de la casa de Lourdes Flores, se encuentran sentados  ella, Marisol Pérez Tello y Alberto Beingolea. Frente a ellos está Raúl Castro, presidente del PPC.

-Vamos Lourdes, te lo pido por última vez, rectifícate–dijo Castro- ¿Ya viste lo último de  Secada? Le debe al SAT, a la SUNAT y a Flora Tristán.

-¿A la organización feminista? ¿Y qué le debe?

-Por lo menos una disculpa, ¿no?

-Te equivocas Raúl. Pablo es un muchacho de primera, no ha hecho nada incorrecto y tiene todo mi respaldo. Además, tú sabes que detrás de todas estas denuncias está la trilogía del mal: Alan, Castañeda y Kouri.



Castro se toma la frente. Pérez Tello y Beingolea lo miran atentos.

-No niego eso, Lourdes -dijo Castro- pero es un tema ético. Mira, yo ya convoqué a una conferencia de prensa para  anunciar que Secada no va más. Y sería bueno para el partido que me acompañes.

-No voy a ir Raúl –dijo Flores- Y si haces eso no me dejas más alternativa que recurrir al Comando de Emergencia del partido.

-No puedes hacer eso Lourdes.

-Claro que puedo.

-No, en serio, no puedes. Ese comando no existe.

- Ah bueno –dijo Flores.

Castro se puso de pie, se despidió de todos  y se fue.

-Bien hecho Lourdes –dijo Beingolea-  hay que apoyar a Pablo.

-A propósito, ¿dónde está? –dijo Pérez Tello.

-Tenía una entrevista. Ya debe estar en el aire- dijo Beingolea.

Lourdes, algo preocupada, levantó el control remoto y encendió el televisor. En la pantalla, un periodista daba la bienvenida al precandidato.

-Sr. Secada, mucho se ha hablado de la mujer que está a su lado y que lo apoya desinteresadamente. Algunos consideran que eso la puede perjudicar porque…

-Pero por favor, ese tema ya está cerrado. Mi esposa ya explicó todo lo que tenía que explicar.

-Pero yo me refiero a Lourdes Flores.

Secada lo miró  y achinó los ojos.

-Hablemos de otra cosa mejor –dijo el periodista- dígame, por lo que sabemos usted mantendrá su precandidatura.

-No tengo por qué retirarla.

-Entonces pretende ser el candidato revelación. Usted pretende dar el golpe.

-¿De qué golpe me estás hablando? ¿Otra vez con el tema? Ya basta por favor. Todo eso ya está cerrado y sellado. Yo nunca le he pegado a una mujer.

-Pero yo no le he hablado de eso.

-Ya sé –dijo Secada- tú trabajas para la trilogía del mal ¿no?

-Sr. Secada se está confundiendo.

-No, no me estoy confundiendo. Tú trabajas para la trilogía del mal y seguro que  también perteneces al lado oscuro de la fuerza.

-A ver Sr. Secada, hablemos mejor de lo que piensa hacer en el municipio. El transporte, por ejemplo, es un caos y las autoridades no han sabido hacerse respetar. Dígame, según usted, ¿qué pasó con la Policía de Tránsito?

-Pero por favor, ya basta. Esto es demasiado. Ya dije que no pasó nada con la policía. Es falso que la haya empujado. Eso también es un tema cerrado, sellado y clausurado.

-Pero no me ha entendido.

-Te he entendido muy bien –dijo Secada, señalando al periodista- Y sabes qué, ya basta, ya me cansé de todo este circo.

-Pero cálmese Sr. Secada.

-No, no –dijo poniéndose de pie- estoy harto. Si no quieren que postule no postulo, total, ni falta que me hace. Lourdes tenía razón, por mí pueden meterse la alcaldía al…

Lourdes apagó el televisor y dejó caer el control remoto. Pérez Tello y Beingolea se quedaron inmóviles. Los tres siguieron mirando unos segundos más la pantalla apagada.

-Vaya –dijo Flores, rompiendo el silencio- el muchacho no puede con su genio.
 
-Tenemos que hacer algo–dijo Pérez Tello.

-Tienes razón.

Flores saca su celular y marca un número.

-Aló ¿Raulito?, hermanito del alma –dijo forzando una sonrisa- ¿a qué hora dijiste que era la conferencia?

Publicado en la revista Velaverde Nº52 



martes, 18 de febrero de 2014

Villanueva: lento pero (in)seguro

Octubre del 2013. Desde  el lejano oriente, bueno, no tan lejano, César Villanueva, entonces presidente regional de San Martín, arribó a Lima para asumir el cargo de la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM). Su primera misión fue hacer olvidar a los peruanos al ex premier, tarea que en verdad resultó siendo innecesaria. Según una encuesta publicada antes que dejara el cargo, el 90% no sabía quién era Juan Jiménez Mayor, y eso que el sondeo se hizo en su propia casa.



Instalado ya en su nueva oficina, Villanueva decidió que debía coordinar cuanto antes unos temas en Palacio de Gobierno. Tras saludar a Humala, el Premier  le pidió más presupuesto para la PCM porque solo así podría ejecutar sus proyectos. “Eso tendrías que conversarlo con Castilla”, dijo Humala. “No”, dijo Villanueva, “prefiero tratarlo directamente con quien tiene la última palabra”. “Uy, eso sí está difícil”, dijo Humala, “no sé a qué hora va a regresar Nadine”.

Al día siguiente,  en conferencia de prensa, el Premier anunció que su gestión sería transparente y que evaluaría a los ministros para determinar quiénes debían quedarse en el gabinete y a quiénes ni siquiera se les debía responder el saludo. Sin embargo, a tres meses, dieciséis días y tres horas de iniciada su gestión, el gabinete permanece intacto.

Contrario a los que sus críticos puedan pensar, a Villanueva no le falta palabra, le falta tiempo. En efecto, el proceso de evaluación ministerial emprendido por el Premier es tan obsesivamente meticuloso que no tiene precedentes, ni sentido. Esto explicaría también, según sus allegados, el por qué ha desaparecido de la esfera pública, al punto que junto a él Jiménez Mayor parece un "figureti".

Nuestras fuentes, motivadas por su espíritu colaborador y por 10 nuevos soles, nos confiaron que la evaluación consta de cuatro fases. En la primera, Villanueva en persona, entrevistó a todo familiar, amigo, conocido, amigo con derecho, vecino y mascota de cada uno de los 19 ministros; labor que le tomó tres meses. La segunda fase afortunadamente fue mucho más corta; le pidió a cada ministro que rindiera una prueba de conocimientos de opción múltiple y la mayoría optó por no rendirla.

La tercera fase se concretó luego de uno de los últimos consejos de ministros. Villanueva aprovechó la ocasión y organizó una dinámica grupal a fin de ver cómo actuaban en equipo. Además, dictó a los ministros un taller de motivación y valoración personal denominado “Tú vales más”; media hora después ya se habían aprobado un aumento salarial del 100%. El Premier se mostró sorprendido por el incremento de 15 mil nuevos soles. Entonces, la idea de donar ese dinero a los niños pobres pasó por su mente, pero pasó muy rápido.

La noticia del aumento causó revuelo incluso dentro de los predios nacionalistas. Dos días después, Villanueva fue al Congreso y se cruzó con Abugattas quien le increpó por la medida. El Premier le dijo que el incremento le parecía justo. “Y eso no es todo” –dijo Villanueva- “a partir de ahora todos van a cobrar de acuerdo a lo que se merecen”. “Eso sí que no” –respondió Abugattas, exaltado- “a mí nadie me baja el sueldo”.

Actualmente el proceso de evaluación se encuentra en la última y decisiva fase. De acuerdo a lo estimado por la PCM, esta etapa –consistente en cruzar información, datos y resultados de las pruebas- durará aproximadamente de 2 a 3 años; aunque no se descarta que requieran mayor plazo. Sin embargo, ha trascendido que los cambios ministeriales podrían darse mucho antes de lo planeado y que, según información aún no confirmada, el Ejecutivo no descarta pedirle alguna opinión al Premier.

Pese a todo, nadie puede discutir que Villanueva se ha esforzado. De la anunciada reorganización del Estado, se sabe que por lo menos ha empezado por su oficina. Además, ha cumplido a cabalidad su promesa de ser una persona transparente: casi no se le ve.

Publicado en la revista Velaverde Nº51 

martes, 11 de febrero de 2014

Gastón: una aventura político-culinaria

Cansados los peruanos de que la oferta electoral esté concentrada y controlada por el elenco estable de siempre, claman, algunos sin siquiera saberlo, la aparición de un líder, un guía, un gurú, una persona que entienda a la gente y que mueva las masas, aunque estas sean de harina. Ese deseo colectivo parece haberse encarnado en la figura de Gastón Acurio. “Un líder aparece para cubrir una necesidad de la gente”, nos dijo en clase alguna vez un profesor en la Universidad; nunca olvidé esa frase, no por su importancia sino porque repetí el curso dos veces.


Y, entonces, la gente ha querido ver en Gastón al líder que han estado esperando por tanto tiempo. Repasemos: el joven aprista que llevó al poder a un partido histórico y que llegó para hacer historia, hoy es estudiado en las facultades de Economía del mundo por haber logrado que tengamos la inflación más alta del mundo; el “chinito” buena gente que prometió “Honradez, tecnología y trabajo” estuvo en el Top Ten de los ex líderes más corruptos a nivel mundial; el autonombrado “error estadístico” de Cabana y que  tuvo la oportunidad de ser recordado como el hombre que nos devolvió la democracia, ha hecho transacciones inmobiliarias tan enrevesadas que la última propiedad que adquirió se la está alquilando a sí mismo; y dicen que debe dos cuotas. 

Los más entusiastas creen que Gastón es una suerte de mesías gastronómico que, ollas y sartenes en ristre, va a reformar al Estado. Los dueños de restaurantes también afirman que cuando Gastón pasa por sus cocinas, como por arte de magia culinaria, la sazón mejora, la comida se pone a punto, los fideos al dente y los precios crecen como la levadura.  Y es que Gastón ha sabido inculcar en los peruanos la idea de que la cocina puede hacer que sus negocios crezcan y florezcan,  y si llegan hasta Mistura, mejor todavía. Además, Gastón ha revalorado el patriotismo y lo ha llevado a dimensiones insospechadas, donde, por ejemplo, la papa no solo es casi  un símbolo patrio equiparable a la bandera y al escudo nacional, sino que además sabe mucho mejor.

Sin embargo, el propio Gastón no parece haberse creído el papel que muchos le han dado. Él se califica simplemente como un entusiasta cocinero y un dedicado empresario. Sus eventuales competidores políticos, desde luego, no le creen ni un comino, ni uno siquiera.

Con las elecciones generales acercándose cada vez más, uno de los más conspicuos representantes de este elenco estable, Alan García, lo retó a que defina su futuro político-culinario.  Contrario a lo que se pueda pensar, García sí  quiere ver a Gastón en Palacio de Gobierno, es decir, en la cocina de Palacio de Gobierno. Gastón entonces no negó sus aspiraciones; más bien dejó a todos en el limbo con un tuit: “Adelante. Siempre adelante”. Según una fuente confiable, Alan recibió la noticia con inusitada y absoluta tranquilidad, ni un gesto de molestia ni de enojo, y sin decir una palabra, afortunadamente los paramédicos pudieron reanimarlo a tiempo.

De otro lado, Acción Popular creyó ver en ese tuit un mensaje apenas cifrado. ¿El “Adelante” de Gastón no era acaso el “Adelante” de Belaúnde? Algunos partidarios pensaron de buena fe que ellos podrían acoger a Gastón por el bien del país; otros, menos altruistas, que antes solo se preguntaban cuánto más les durará el partido, ahora se preguntan ansiosos cuántas curules les podría significar tamaño candidato.

Pero las dudas se mantienen y no son pocos quienes piensan que Gastón viene cocinando –a fuego lento –su candidatura. Entonces siguen en pie las preguntas de rigor: ¿Quiere o no ingresar a la política? ¿Postulará o no a la presidencia de la República? ¿”Tanta” hará un convenio con Qali Warma? ¿Astrid dará “luz verde”?

“No postularé”, ha dicho Gastón en una emisora radial. Su respuesta parece tan contundente como esos platos humeantes que desfilan en su programa de cable. Sin embargo, como dice la experiencia, en política cualquier cosa inesperada puede surgir; en la cocina también.

Publicado en la revista Velaverde Nº50 

martes, 4 de febrero de 2014

Hasta aquí nomás con La Haya

El 26 de enero no pasó nada, pero el 27 de enero la Corte Internacional de Justicia de La Haya (CIJ) falló. Le dimos la oportunidad, pero falló y no nos dio la razón en todo. De todas formas nuestro seleccionado, nuestro equipo de agentes, se dio íntegro; no dio nunca una milla por perdida y aunque no se obtuvo todo, nos dieron parte de lo demandado; además en estas giras se gana mucho en experiencia.

Sin embargo, al inicio no todo fue claridad.


Apenas se conoció el fallo de La Haya, el pánico se apoderó de los peruanos: ¿qué significaba toda esa larga y confusa lectura, transmitida en vivo y en directo y doblada al castellano por Google Translate? ¿Habíamos ganado o Humala había perdido? ¿Demandamos como nunca, perdimos como siempre? ¿Arica ya es nuestra? ¿Sagafalabella también?

Al parecer forzado por la prensa insistente, el primero en declarar fue Alan García. El líder aprista se mostró victorioso; saludó al país, al fallo y a sí mismo. No es que desconfíe de nuestro ilustre ex presidente, pero hice mi propio y meticuloso estudio legal, histórico, histriónico y cartográfico. Entonces creí comprender que, pese a todo, habíamos ganado. El problema fue que luego la incertidumbre se volvió a instalar en mí cuando escuché al presidente Humala anunciar –con bombos pero sin platillos- que ganamos una gran extensión de mar, pero ahora tenemos costa seca.  

Después observé, desconcertado, cómo los medios de comunicación -ahora sí  concentrados- nos invadían con el bendito tema las 24 horas del día, y por la noche también. En la televisión, el interminable desfile de especialistas explicando el fallo de La Haya. En los diarios, en primera plana el mapa que nos acompañará en la mente hasta el fin de nuestros días, o al menos hasta el fin de semana.

Me declaré, entonces, en estado de estrés "hayático". Y, cansado ya del tema, decidí "deshayaizarme", olvidarme de los hitos, los triángulos externos, las líneas paralelas, equidistantes y perpendiculares, es decir, de la geometría entera. Pero no pude, así que me dejé llevar por la corriente de Humboldt e hice una breve lista de lo que nos dejará este fallo algo fallido. Aquí la relación:

Cebiche de la Haya: suculento manjar elaborado con peces –si hay alguno- provenientes del nuevo mar peruano. Precio sugerido: 15 soles. Si Gastón pasa al frente de local: 50 soles.

Cierrapuertas Ripley: Variación de las conocidas ofertas de (des)cuento, consistente en cerrarle la puerta a cualquier agente peruano de la Haya, incluidos sus familiares hasta la tercera generación.

Mapas "hayistas": Conocidos así en el argot popular. Vienen en diferentes tamaños. Los fabricantes sugieren comprar los de mayores dimensiones porque así parece que el mar ganado es más grande, y porque así ellos ganan más también.

Hito de aventura: Se ofrecerá un tour solo para los amantes de la adrenalina y para cualquiera que pague el ticket. El reto es partir corriendo desde el Punto Concordia hasta llegar al hito N°1; se premiará con pasajes de LAN a quienes puedan esquivar las minas antipersonales, a quienes no lo logren se les recordará con cariño.

Día binacional de La Haya: Se instituirá el 27 de enero como una nueva festividad en el calendario y se declarará feriado absoluto para todos aquellos –estatales y privados- que trabajen en la costa seca. Hasta este lugar –símbolo de la paz- acudirán por la mañana los jefes de Estado, el peruano con su terno correspondiente y el chileno en ropa de baño.

Y, bueno, yo creo que terminada esta etapa, y perdonen la repentina solemnidad, es hora de que Perú y Chile sean en verdad países hermanos, como Caín y Abel, pero hermanos.

Publicado en la revista Velaverde Nº49 

miércoles, 29 de enero de 2014

García: del Perú para el mundo

Pocas veces tan pocos versos han generado tanto revuelo en el mundo literario. La publicación de un poema escrito por el ex presidente Alan García establece, sin duda, un punto de quiebre en la literatura peruana y universal. Agentes literarios de la talla de Carmen Balcells –alrededor de 1,60cm- y críticos tan exigentes como Harold Bloom se preguntan intrigados:¿quién es este nuevo valor? ¿a quién pertenece semejante pluma?

En aras de iluminar a quiénes desconocen a tan ilustre personaje, aquí va una breve, pero sustanciosa biografía:

Alan García nació en Lima –no en Belén como sostienen algunos de sus partidarios- una noche clara y sin estrellas de 1949. Sus dotes de orador y su poder de convencimiento pronto se hicieron evidentes. A los 10 años ya estaba en una academia de oratoria; enseñaba los sábados por la mañana. Una noche, cuando era adolescente, tuvo una epifanía. Dios se le apareció en forma de torta de chocolate, por lo que se puso doblemente feliz. Alan estaba seguro que esa aparición tendría que ver con su futuro histórico y también que la torta alcanzaría para varias porciones. “Serás grande” le dijo Dios “casi de dos metros de altura”. Desde entonces, sintió que era el elegido, aunque no sabía para qué.

Siendo ya un universitario, García empezó a creerse personajes históricos. A veces las crisis le duraban días; alguna vez estuvo todo un mes creyéndose Newton, hasta que sus propios padres, cansados de recoger las manzanas del suelo, lo hicieron reaccionar. Entonces, alertados por estos síntomas y por la cuenta del frutero, sus padres llevaron a Alan a un especialista. “Me dicen que tienes un problema con tu ego, ¿eso es cierto?”, dijo el doctor. “No, para nada, yo nunca tengo problemas”, dijo Alan. El doctor tranquilizó a sus padres y determinó que el joven Alan simplemente tenía un ego colosal y que solo necesitaba descanso, tranquilidad, comprensión y urgentes dosis de litio.

Inicios del año 85. Aburrido de la rutina, decidió buscarse un hobby para el verano; aunque estaba indeciso si inscribirse en el taller de música o de pintura, terminó inscribiéndose en el JNE y postuló a la presidencia de la república. De esta forma, García se convirtió en el presidente más joven del Perú,  y el más pelucón. Prometió un futuro diferente a todos los peruanos, aunque  decidió cumplir primero con su familia. Los primeros dos años fueron los mejores,  incluso podía asomarse por el balcón de Palacio de Gobierno sin que nadie le dispare. Sin embargo, pronto todo cambió. Se le vino la noche y la crisis económica. Los precios se dispararon; algunos empresarios también. El inti, la moneda oficial, perdía valor cada minuto y no era extraño ver a gente con chequera en mano yendo a comprar pan. Pese a todo, durante su primer gobierno García redujo el número de pobres, desde luego se les dio a todos ellos una cristiana sepultura.

Cuando el gobierno de García llegó a su fin, los peruanos sobrevivientes no querían saber de su existencia, más bien otros estaban vivamente interesados en su inexistencia. Entonces García se fue a vivir a primero a Colombia y luego a Francia como perseguido político.  El pobre ex presidente vivió en una zona exclusiva de Paris y no faltaron los mal pensados que sugirieron que la fortuna de García era medio sospechosa, cuando es sabido que él no hace las cosas a medias.

En el 2001 García volvió, pero no devolvió y fue derrotado por Toledo. Entonces decidió dedicarse a impulsar a la juventud peruana, empezando por Jesús “patadita” Lora. Cinco años después volvió a postular a la presidencia. Miles de jóvenes que no habían tenido el privilegio de disfrutar de su primera gestión, cayeron rendidos ante el secreto encanto de sus palabras, y ante el spot de la estrella aprista y reguetonera.

En la actualidad, García mantiene intactas sus aspiraciones políticas y apenas puede ocultar su deseo irrefrenable de gobernar por tercera vez porque al parecer, como dijo, “la plata viene sola”…solamente cuando se está en el poder.   
Publicado en la revista Velaverde Nº48

martes, 21 de enero de 2014

Rumbo al más Haya

En Palacio de Gobierno, Alan García, Alejandro Toledo y el presidente Humala están reunidos para conversar sobre el tema de La Haya. El presidente acaba de darles la bienvenida.


 De pronto, un edecán ingresa y entrega un documento a Humala.

-Nuestro último informe de inteligencia –dice el edecán.

-¿El último? –preguntó Humala- ¿ya no habrá más?

-Es el último que ha llegado Sr. Presidente.

El edecán salió. En tanto, Humala pone el documento frente a sus ojos. Rápidamente dirige su mirada hacia donde están las conclusiones. García y Toledo lo miran, ansiosos.
-Bueno –dijo Humala- aquí dice que Perú tiene las de ganar.

-Excelente –dijo García- Una gran victoria para el Perú. Y todo esto gracias a un hombre preclaro, visionario, estadista, a un hombre que admiro muchísimo. Gracias, muchas gracias a mí.

Humala y Toledo lo miran extrañados.

-Ya estoy viendo mi nombre esculpido en el mármol de la historia –continuó García.

 -Un momentito –dijo Toledo- aunque en tu gobierno se puso la demanda,  en el mío ya se  había delineado el rumbo legal. El cholo sano y sagrado también pasará a la historia.  ¡Carajo!

-Cierto –dijo Humala- pero no olviden que la victoria se dio durante mi mandato.

Entonces el edecán vuelve a ingresar.

-Nuestro último informe de inteligencia –dijo entregando otro documento. Luego vuelve a retirarse.

-¿Qué? –se sorprendió Toledo- ¿otro informe?

-Sí, bueno –dijo Humala- desde que a nuestros agentes les pagamos por comisión, se han puesto de lo más productivos.

Humala leyó el papel.

-Bueno, aquí dice que Perú y Chile están parejos.

-Pero igual ganamos algo, ¿no?-dijo Toledo.

-Sí, claro –dijo García- De todas formas es algo histórico porque le ganamos a la posición chilena que decía que ya existían límites marinos. Así que no olviden que todo empezó en mi gobierno.

-Pero se preparó en el mío –dijo Toledo.

-Y en el mío se definió.

El Edecán vuelve a ingresar.

-Nuestro…

-Sí, ya sé qué es-dijo Humala recibiendo el documento y el edecán vuelve a salir.

El presidente observó el documento sin parpadear. Entonces sus manos arrugaron los extremos del papel.

-Dios–dijo Humala.

-¿Sí? –dijo García.

-Estamos fregados –dijo Humala, derrotado- Chile tiene ahora la primera opción.

-Yo le dije bien claro a Joselo  que no haga nada –dijo García- pero él terco, terco, que sí Alan, que vamos a ganar Alan, que pasaremos a la historia Alan, que los que sobrevivieron a tu primer gobierno te perdonarán Alan, que a nadie le importará los narcoindultos Alan.

 -Ya sabía, ya sabía –dijo Toledo- le dije a Rodríguez Cuadros que no prepare el caso. Recuerdo clarito ese día, él que me decía que sí, que era conveniente seguir armando  el caso, que teníamos una cita con el destino y en verdad la cita la tenía yo con Maiman.

-Yo iba a cambiar a Roncagliolo –dijo Humala- Nadine me dijo que no, pero igual me puse fuerte y con fuerza no lo cambie.

El edecán vuelve a ingresar con otro documento. Humala se pone de pie antes de recibirlo.

-Oiga usted –le increpó Humala- ¿ya no le parece mucho esto? Está bien que paguemos por documento pero ¿por qué tantos informes sobre La Haya?

-¿La Haya? –dijo el Edecán- No, Sr. Presidente. Son sobre el TLC Perú-Chile. ¿Recuerda que  pidió saber a qué país le iba ir mejor?  

Humala miró al edecán.  García y Toledo negaron con la cabeza.

-Bueno –dijo Humala- ¿y para cuándo tendremos el informe sobre la Haya?

-Muy pronto Sr. Presidente –dijo el edecán- de este mes no pasa.

Publicado en la revista Velaverde Nº47 

martes, 14 de enero de 2014

Palacio desconcentrado

Una nueva reunión del gabinete de crisis se realiza en Palacio de Gobierno. La primera dama,  Abugattás, Otárola y la vicepresidenta Espinoza están expectantes, esperando las palabras del presidente.



-Bueno señores, como saben, los hemos convocado para discutir el tema de la concentración de medios. Quiero escuchar propuestas.

-Quisiera intervenir primero –dijo Otárola- he estado documentándome debidamente del tema.

-Muy bien –dijo Nadine.

-Y aunque he aprendido mucho de parasicología no entiendo qué tenemos que ver con los médiums.

-Medios, Fredy –dijo Humala-Medios.

Abugattás pidió intervenir. Humala asintió.

-Yo creo que debemos empezar con los antecedentes –dijo Abugattás- Cuando la Sociedad Amantes del País publicó “El Mercurio Peruano”, ya se había configurado una concentración de medios.

-Si me disculpas, Daniel –interrumpió Otárola – Ahora que ya sé cuál es el tema, creo que estás yendo por el camino equivocado. Hay que ver el asunto desde un punto de vista legal.

-Exacto –dijo Nadine.

-Debemos delinear el marco jurídico  a fin de estructurar una argumentación que no tenga  fisuras legales.

-Excelente- dijo la primera dama.

-Vamos a atacar la concentración de medios con las herramientas que nos da el Derecho.

-Bien dicho –dijo Nadine.

-Empecemos entonces - dijo Otárola poniéndose de pie- Primera cuestión, ¿es legal tener el 80% por ciento de medios de prensa?

-Sí –dijo Abuggatás.

-Ah entonces estamos fregados –dijo Otárola, sentándose de golpe.

Nadine suspiró y miró de reojo a Humala.

- Si me permite, presidente –dijo Espinoza.

-Claro, te escuchamos Marisol.

-Podemos convocar a una gran movilización –dijo Espinoza- Que el pueblo salga a protestar contra la posibilidad de que una familia vaya a mantener tanto poder.

-¿Otra vez con la reelección conyugal? –se extrañó Humala.

-Ella se refiere a los dueños del grupo El Comercio- intervino Nadine.

-Exacto –dijo Espinoza- pero no podemos convocar la movilización directamente. Que lo organice en secreto alguien muy cercano a nosotros y de nuestra más absoluta confianza.

-El problema es que Oscar (López Meneses) ya no me responde el celular –dijo Humala.

Nadine dio un suspiro y calló al presidente solo con la mirada.

-Muy bien, Marisol –dijo Nadine- pero además hay que colocar este asunto en el Congreso.

-¿El asunto de López Meneses?  -preguntó Otárola.

-¡No! –dijo Nadine, cogiéndose la cabeza- hablo de la concentración de medios. Hay que buscar que un congresista ajeno a nosotros saque el proyecto de ley y asunto resuelto. ¿De acuerdo?

-De acuerdo –dijeron todos a coro.

-Bueno –siguió Nadine- eso es todo entonces. Salvo que Ollanta quiera decir algo más.

Humala la miró, intrigado.

-¿No tenías que decir algo más? –le dijo codeándolo.

-Ah, sí, sí –dijo Humala- Quisiera aprovechar esta ocasión para convocar a las Elecciones Generales Nacionales y Totales del Partido Nacionalista del Perú.

-¿Y para cuándo sería? –dijo Abugattás, sacando un calendario del bolsillo.

-Bueno, de acuerdo a la ley de Partidos Políticos, queremos que sea ya mismo –respondió Humala.

-¿Ya mismo? –dijo Otárola- ¿Y los militantes?

-Bueno, de acuerdo a la ley vigente, decidimos hacerlo entre nosotros nomás.

Otárola, Abugattás y Espinoza se miraron sin animarse a hablar.

-Estando todos de acuerdo –dijo Humala -postulo y…de una vez declaro a la primera dama como presidenta del Partido Nacionalista.

-Perdón –dijo Espinoza- no quisiera importunar pero…¿no deberíamos votar al menos nosotros?

Nadine y Humala intercambiaron miradas. La primera dama le dijo algo al oído al presidente.

-Tienes razón –dijo Humala- La democracia antes que nada.

-Gracias presidente –dijo Espinoza.

-De nada Marisol –respondió Humala- A ver, los que estén de acuerdo con que Nadine sea presidente del partido, respiren. Listo. Aprobado.

Humala empezó a aplaudir y luego los demás, desconcertados, hicieron lo propio paulatinamente.

-Te felicito Nadine –dijo Abugattás, acercándose a abrazarla.

-Gracias Daniel–dijo la primera dama- todo esto ha sido tan, tan repentino.

Publicado en la revista Velaverde Nº46